Marie Luise Kaschnitz, la gran cuentista alemana de la segunda mitad del siglo XX, nos ofrece en esta antología una muestra de su mejor narrativa. Doce relatos magnéticos e inquietantes, poblados de personajes anónimos —un matrimonio de viaje por la costa italiana, una abuela que alquila una habitación de su casa, una niña gorda e irritante—, cuya aparente normalidad esconde infinidad de aristas y claroscuros.

Cuentos de título tan enigmático como «La avalancha», «Quién conoce a su padre» u «Osos polares», magistralmente cargados de tensión psicológica y de atmósferas agobiantes pero, al mismo tiempo, hermosísimas. Sus protagonistas, estridentes e impropios en muchas ocasiones, rezuman también calidez humana, la colorida alegría infantil de los sueños y una manifiesta resistencia a perder la inocencia.

Doce pequeñas joyas literarias de oscura belleza, que atrapan al lector desde la primera página. Quizá por el temor que nos asalta a que todos ellos puedan volverse ciertos…

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