Materia y presencia

Hans Ulrich Gumbrecht en 5 libros claves para pensar el porvenir de las Ciencias Humanas.

Maximiliano Crespi
Hans Ulrich “Sepp” Gumbrecht

Además de un prestigioso e inquieto profesor de los Departamentos de Literatura Comparada y Francés e Italiano en la División de Literaturas, Lenguas y Culturas de la Universidad de Stanford, Hans Ulrich Gumbrecht es uno de los intelectuales más provocativos del presente. Cada una de sus intervenciones es una acción calculada en el marco de una trayectoria que bien puede definirse como una poética de la negatividad.
En la base de ese trabajo destructivo no hay intereses mezquinos: Gumbrecht no parece trabajar para consolidar una imagen de francotirador implacable (cada tanto se descubre pegándose un tiro en el pie) o de ironista cínico (frente a la flacidez de los pensamientos “débiles” sus trabajos presentan siempre una materialidad melancólica pero rebelada), sino más bien —como querría Walter Benjamin— para abrir caminos y perspectivas nuevas donde el “sentido común” percibe simplemente muros.


En 1926. Viviendo al borde del tiempo
Universidad Iberoamericana, 2004.
Traducción: Aldo Mazzucchelli

La obra ensayística del filólogo, teórico e historiador cultural Hans Ulrich Gumbrecht es el resultado de un agudo empecinamiento en la diferenciación histórica entre los efectos de presencia y los efectos de sentido en el marco de las prácticas y disciplinas historiográficas especialmente ligadas a la investigación humanística. En 1926. Viviendo al borde del tiempo muestra hasta qué punto la separación entre esos dos tipos de efectos confluye en una tensión irresuelta revelando que en el horizonte de las intervenciones culturales es imposible distinguir de manera categórica fenómenos de presencia y de fenómenos de sentido porque uno y el otro sólo se muestran por oscilación. El extraordinario trabajo de archivo presentado por Gumbrecht en este libro es la monumental reconstrucción de la stimmung propia de la visión histórica del mundo y una respuesta concreta frente a la tendencia a la “sobrehermeneutización” que hegemonizan en la actualidad los estudios de historia cultural. En ese sentido, aspira ante todo a recuperar los efectos de presencia que devuelven materialidad a la investigación histórica con base en las ciencias sociales y humanísticas.


Producción de presencia. Lo que el significado no puede transmitir
Universidad Iberoamericana, 2005.
Traducción: Aldo Mazzucchelli

Mientras redactaba las notas sobre el futuro de las artes y las humanidades incluidas en este libro, Gumbrecht recibió el incómodo comentario de un amigo: “—Veo cuán fascinado estás con él, pero… ¿qué es lo que obtienes realmente a partir del concepto de ‘presencia’?”. La primera respuesta del ensayista es tan defensiva como sintomática: “La reflexión acerca de la presencia justifica la inutilidad de justificar la ‘función social’ para las humanidades”. Pero más adelante, pensando en el “momento de detención” del que emergen sus libros, (se) explica que la dimensión cartesiana (de la comprensión, el sentido, la interpretación) no llega a cubrir la totalidad de la experiencia existencial de “las cosas del mundo”. En ese punto, Gumbrecht lleva adelante una aguda interrogación sobre el punto ciego de su propia generación. ¿Por qué ser “crítico” tiene que enlazarse con una agenda de transformación? ¿Por qué una posición afirmativa no puede ser reconocida como crítica? ¿Puede optarse por un camino de transformación sin antes haber experimentado en la materialidad de una presencia algún momento de armonía existencial con ciertas “cosas del mundo”?


Los poderes de la filología. Dinámicas de una práctica académica del texto
Universidad Iberoamericana, 2007.
Traducción: Aldo Mazzucchelli

Identificar fragmentos, editar textos y escribir comentarios históricos son las tres operaciones básicas de la filología. En este libro, Gumbrecht parte de esa primera hipótesis para elucidar el valor contemporáneo de esa antigua y prestigiosa disciplina. Se centra en la hipótesis de que, para desarrollar el potencial presente de la competencia filológica, no basta tan sólo con aprehender las técnicas ni con incorporar las habilidades propias de esas tres aplicaciones formales; en la perspectiva del díscolo historiador, ante todo es fundamental plantear y sostener un criterio coherente para hacer uso de los materiales y las culturas del pasado reconociendo las distancias entre los distintos periodos históricos y las diferencias entre las diversas culturas a que ellos dan lugar. Esto es lo que, a juicio del excéntrico profesor de Stanford, significa adquirir la capacidad de pensar y también afirmar históricamente una presencia en un clima y en un contexto de enseñanza institucional cuyo objetivo pedagógico esté deliberadamente orientado a crear una auténtica conciencia crítica.


Stimmungen / Estados de ánimo. Sobre una ontología de la literatura
Tres Fronteras, 2011.

En una mesa debate sobre “el lugar de la crítica literaria” desarrollada en La Bienal Internacional del Libro de São Paulo, Gumbrecht sostuvo por primera vez en público que esa práctica académica que, iniciada durante el romanticismo en Alemania, creció durante todo el siglo XIX y que tuvo un pico de centralidad en la década del setenta del siglo XX, “está intelectualmente muerta”. Su posición no era por ello depresiva ni nostálgica. Apuntaba más bien valorar esa situación de ocaso institucional como una oportunidad para examinar el potencial experimental del saber acumulado por la formación académica. Los ensayos de Stimmungen forman parte de esta experimentación desde la que, como bien apunta Silviano Santiago, Gumbrecht traza una nueva concepción del lector: un lector que se sustrae tanto a la tradición francesa de la “explicación de texto” como a la de los estudios de crítica cultural, y que realiza una inmersión en el texto, en su atmósfera, en el clima que es también el clima de su época. Las lecturas de inmersión suspenden la distancia entre sujeto y objeto y crean una nueva presencia en el texto poético de Shakespeare, en la modernidad literaria de Thomas Mann, en la desgarrada saudade de Machado de Assis, en la voz libertaria de Janis Joplin o en la energía iconoclasta del surrealismo.


Después de 1945. La latencia como origen del presente
Universidad Iberoamericana, 2015.
Traducción: Aldo Mazzucchelli

En los últimos años de su vida, Martin Heidegger jugó con la idea de que la historia del ser estaba caracterizada por ciertos momentos epifánicos —distribuidos irregularmente en la historia— donde era más alta la posibilidad de identificar instancias de verdad, de desvelamiento del ser. Gumbrecht parte de esta intuición para establecer las bases de su filosofía de la historia. Sugiere que hay una secuencia no regular de cronótopos que forman y formalizan nuestra experiencia del mundo. El libro transforma el concepto bajtiniano y lo pone a describir una construcción social de temporalidad que crea la matriz a su vez que define las mentalidades de una época, el filtro que condiciona la percepción del mundo y las relaciones que lo componen. La hipótesis central sostiene que, a partir de 1945, se produce la colisión entre el cronótopo de “la visión historicista del mundo” (vigente desde fines del siglo XVIII) y el del “presente abierto”. De la compleja y conflictiva convivencia de ambos, surge el mundo caótico en que la tecnología electrónica no deja de fortalecer el cronótopo del presente en que vivimos delegando la construcción de la experiencia.


Hans Ulrich Gumbrecht nació en Wurzburgo, el 15 de junio de 1948. Es, como gusta ironizar, “un teórico literario estadounidense de origen alemán cuyo trabajo abarca desde la filología y la filosofía, sin dejar de pasar por la historia literaria y cultural hasta las epistemologías de lo cotidiano”. Es profesor titular de la Universidad de Stanford desde 1989, donde ocupa la cátedra Albert Guérard como profesor en los Departamentos de Literatura Comparada y Francés e Italiano en la División de Literaturas, Lenguas y Culturas de Stanford. Dentro de la misma institución académica, colabora activamente en los Departamentos de Estudios Alemanes, Culturas Ibéricas y Latinoamericanas, así como también en el Programa de Pensamiento y Literatura Moderna. En español, ha publicado además Elogio de la belleza atlética (Katz, 2006), Lento presente: Sintomatología del nuevo tiempo histórico (Escolar y Mayo, 2010), Mente y materia: ¿Qué es la vida?: sobre la vigencia de Erwin Schrödinger (Katz, 2010).

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