Playlist: cinco libros híbridos

La autora de Mamá india (Tenemos Las Máquinas) propone una serie de textos diversos que se van encadenando por alguna razón, entre el diario íntimo, la biografía y la ficción.

SOLEDAD URQUÍA

Diarios de Katherine Mansfield
Debolsillo

“Deseo, al comprenderme a mí misma, comprender a los demás”, escribe Katherine casi sobre el final de este libro y se intensifica mi sensación de que, en realidad, no debería estar leyendo esto. Está claro que escribía para ella misma y me siento una voyeur.
Katherine Mansfield intercala fragmentos de cuentos y algunas cartas que no llega a mandar. También aparecen, en itálicas y en un tamaño de letra menor, comentarios de John Murry, su pareja, quien decidió que este diario dejara de ser íntimo.
Las partes que más me gustan son cuando Katherine se pone esotérica, lo que no debe confundirse con new age: el de ella es un misticismo sensible, lúcido y casi inevitable porque no hay que olvidarse que se está muriendo. En un momento empieza hablar de ir a ver a un sabio, al que llama G. Enseguida se prenden mis alarmas: uno de mis temas de mayor interés son los maestros espirituales exóticos. Las fechas y la localización de la que habla Katherine me hacen sospechar que es Gurdjieff. Googleo y confirmo que ella se murió viviendo en la hermandad fundada por él. Siento como si dos amigos queridos pero que pertenecen a mundos distintos, al fin se conocen y se caen bien. 


Sobre Sánchez, Osvaldo Baigorria
Mansalva

Leí este libro hace varios años y lo recuerdo con mucho cariño, casi como si hubiese estado conversando con Osvaldo Baigorria y no leyéndolo (lo cual no puede ser más lejano a la verdad, de hecho una vez le mandé un mail que nunca respondió).
Baigorria pretende contar la vida de Néstor Sánchez, una promesa de literatura que un día conoce las enseñanzas de Gurdjieff, deja de escribir y desaparece por muchos años. Baigorria construye una especie de biografía paradójicamente basada en la ausencia de Sánchez. Lo más interesante del texto es que está lleno de notas al pie extensas en las que el propio Baigorria cuenta experiencias propias, como si fuera una autobiografía dentro de una biografía.


El nervio óptico, María Gainza
Anagrama

El nervio óptico contiene una trampa común a muchos buenos libros: nos hace pensar que escribir es fácil. Quizás es porque lo que cuenta fluye de manera natural, ya sea que esté hablando de Kandinsky, la enfermedad de su marido o Cándido López. Hay una escena chiquita del libro en la que a veces pienso. María Gainza (no hay ninguna pretensión de hacernos creer que la narradora no es ella misma) está embarazada y habla por teléfono en la madrugada, desvelada, con un amigo de su pareja. El amigo le pregunta como viene el embarazo y ella le dice que a veces siente no estar preparada para ser madre. Él le responde. “Nadie nunca está preparado para nada. Esa es la gracia, ¿no?”


La lengua alemana, Julieta Mortati
Emecé/notanpüan

Esta novela está escrita en segunda persona, dirigida a un ex novio alemán. Además, en el texto se intercalan pequeños registros de un amor roto: un contrato de alquiler, fotos de Berlín, un ticket de cosas donadas al Ejército de Salvación. A María Gainza, a Katherine Mansfield y a Osvaldo Baigorria siento que los conozco pero de manera más bien unilateral. En cambio Julieta es mi amiga en la vida real. Leer su libro fue un poco como charlar con ella pero dejando que despliegue todo lo que tenía para contar, sin la interrupción de mis propias intervenciones o respuestas. Entonces, al terminar La lengua alemana sentí que la conocía un poco más y me hizo tomar conciencia de que existe algo insondable en todas las personas, más allá de cuánto las queramos. Me pasa lo mismo cuando leo a cualquier amigo escritor o, incluso, a mi propio marido.


Encuentro con hombres notables, G. I. Gurdjieff
Sirio

Lo primero que me parece hermoso de este libro es el título, sobre todo la precisión del adjetivo notable. Al principio, uno podría pensar que se trata de una autobiografía en la que Gurdjieff cuenta sobre su infancia y juventud, cada capítulo centrado en alguna persona que lo marcó. En ese sentido es un libro que se puede leer de forma lineal, algo así como una novela de formación pero de alguien sabio. Sin embargo, los estudiosos de Gurdjieff dicen que contiene claves de sabiduría que están ocultas, encriptadas. Lo ideal sería leerlo en voz alta, al menos tres veces y así quizás, se revelen algunos de sus misterios.


Soledad Urquía (Córdoba, 1983). Nació en General Deheza, estudió Ingeniería Química. Durante un año viajó por la India y de ese viaje surgió su novela Mamá India. A fines de 2018 fundó, junto a Santiago La Rosa, la editorial Chai, que desde San Javier, Córdoba, se dedica a la traducción de narrativa contemporánea de todo el mundo.

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